02 abril 2006


No hay casualidad
en nada,
en todo lo que hago, no hay.

A veces, soy yo,
otras, mi yo.

Quería dejarlo. Más.
Fiel a mí misma, no quiero.

Cierro mis ojos y...

Giro,
ciento ochenta grados
y sin abrir mis ojos, veo.

A mi derecha,
a mi izquierda,
delante,
detrás...

Amor.

13 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Hermoso estar rodeado de la energía que produce el amor...
MentesSueltas

LeeTamargo dijo...

...Se nota, se ve, se siente el resplandor luminoso del candil invisible... SALUDOS, MIRADA:
LeeTamargo.-

mixtu dijo...

às vezes sou eu... amor
mil beijos/bicos.

sacri dijo...

quiero y no quiero querer
a quien no queriendo quiero
he querido sin querer
y estoy sin querer queriendo,
si porque te quiero, quieres
que te quiera mucho mas
te quiero mas que me quieres!
que mas quieres?
quieres más?

SACRI

Marinha de Allegue dijo...

O amor é vitalidade...

Unha gran aperta.
:)

Egosum dijo...

Fundamental. Un berso. S.

ZenyZero dijo...

El amor esta escondido bajo las alas de un pajaro llamado casualidad.
Es un apajaro enjaulado que miro, que alimento. Un pajaro que no sabe volar.

La casualidad esconde el amor como quien esconde un deseo.
Pregunto el acertijo para reirme de ti, porque me creo que se mas. Y la casualiad me mira indiferente orque en nada hay casualidad.

Me giro ciento ochenta grados y el pajaro ha aprendido a volar.

A mi derecha,
a mi izquierda,
delante,
en la jaula estoy yo,
y el amor...

detras.

almena dijo...

amor, el amor, que está en cada cosa.
que está dentro de ti, dentro de mi.
que ES.

un beso!

J. Haldane dijo...

"Quería dejarlo. Más.
Fiel a mí misma, no quiero"


"Y regresarme allí,
irme ovillando como germen secreto
y diminuto. Y volver a nacer".

(Miguel Florián)

Bienvenida de nuevo.

Cecilia dijo...

Que buenooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!

Besos, muchos!!!!!

Joaquim Amândio Santos dijo...

um hino à busca da luz...

Ia dijo...

No se puede decir mejor.
No.
Qué talento tienes para decir tanto con tan poco.... ¡qué maravilla!

ia

VITI dijo...

Cerraba los ojos y me descubría pensando en el amor con los ojos cerrados. Las tardes en los jardines me encontraron llorando una pena. Era perder, olvidar y volver a reencontrarme con algo, con alguien.
Quise aprender magia, crear ilusiones, pensé perder mis poderes, creí no volver a sentirme yo. El amor me había matado. El silencio fue su penitencia. La acepté y me estranguló hasta que un grito de rabia me obligó a volver a ver la vida del mismo color que las nubes.

Que gran realidad nos has ofrecido con tu MIRADA. Hola nuevo!

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