25 marzo 2008

No me leas, mi cielo, porque ...



... mientras te mire estaré recorriéndote con suaves lamidas.

12 comentarios:

Fernando Sarría. dijo...

es tentador...pero cerrando los ojos tampoco te veo..sólo te imagino..eso sí siento casi tu lengua..besos.

ybris dijo...

A muchos nos pasa.
Aunque no lo digamos.
Quizás por miedo a que no se nos entienda bien.

Besos.

Neander dijo...

Húmedo y hermoso.

jv dijo...

Muchas veces las miradas sustituyen…y de que manera a el resto de los sentidos y cuando la mirada es de agua las sensaciones deben ser de lo más placenteras y refrescantes.

Un beso.

ZenyZero dijo...

Lo leí. Díme si lo desleo, aunque se me da mal contar para atrás. Mejor no me digas nada, prefiero imaginar.

Chuff!!

Simplemente Olimpia. dijo...

Ya he llegado, Mirada....y me coloco a la altura prudencial del testigo...espectadora de todo tu deseo.
Sintiendo su humedad...deseándo ser de fuego.

Olimpia.

El Toro de Barro dijo...

No sería la primera vez que un libro te lame la mano como un enorme perro que atraviesa la noche sólo porque uno, sin levantar la voz, lo ha llamado. Ni tampoco sería la primera vez que uno es leído y lamido al mismo tiempo, como si las páginas siempre fueran demasiado escasas para todo el hambre que a veces se acumula.
La cuestión es que no siempre uno tiene un buen libro que leer...

Sangre dijo...

...Uff churriña, eso es muyyy fuerteee....;)

un besiño.
Carlos

Cecilia dijo...

Guauuuuuuuuuuuuuu!!!

Besotes!!!

Ogigia dijo...

Sí, es tan tentador...

reuben dijo...

Eso, qué tanto...

marina dijo...

ya se me pone la piel de gallina...:-)

un abrazo...!

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