29 marzo 2009

Zurcidora de mis propias voluntades


Piñeiros levantados de raíz no monte de Neda



soy zurcidora,
en mí voluntad
tus raíces plantaré,
soy las manos,
soy la tierra,
Amarás,
soy el agua,
soy la miel,
aquello que no conoces
que sólo intuyes
amarás.



Eucalipto tronzado pola forza do vento camiño casa de Ricardo



6 comentarios:

Tempero dijo...

De momento, gracias por estas nuevas puntadas de amor que nos devuelves.
Parece que la cosa hoy va de árboles caídos.
Milleiros.

gaia07 dijo...

Son ellos piñeiros y ecucliptos y… , los olvidados, los que necesitan de nuestro cariño y cuidado más que nunca.

Mientras existan seres de agua como tú, todo irá bien, aunque a veces no lo parezca.
Aquí mis manos zurcidoras, y cuando no sepa aprenderé.

ana p. dijo...

Pese a que es un árbol no demasiado querido en nuestra tierra, sobre todo por su mal uso, más que por lo que es.. Reconozco la fortaleza del eucalipto. Renace pese a talas, fuegos y demás atropelías existenciales... Ojalá todos fuésemos un poco eucaliptos.
Que alegría encontrarte. Besotes con esencias eucalípticas

marina dijo...

somos tierra, agua...y hundiremos las manos en ella para que renazca y germine aquello con lo que soñamos


un abrazo...............!!

:-)

Sangre dijo...

Aún estuve hace poco por cerca de tu tierra, en Cedeira y serra da Capelada, no quiero ni visualizar los desmanes que contemple...
Asi es nuestra tierra y el viento, agreste y bronca, dura, y suave a un tiempo...
Menos mal que nuestro bien es renacer, de tanto como se rompe, auqnue hay cosas que siempre duelen aunque sepas que renacen...
Un beso churriña...

dämmerung dijo...

l'amor sempre arrela

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