06 abril 2009

Centrar



Una vez me caí por el ojo de la escalera. En el centro se encuentra mi inquietud, el miedo más profundo, cuando subo uno a uno cada peldaño no tengo razones para mirar al hueco que me ha quedado. Subo y subo y sigo subiendo, me ayudan mis piernas, mis pulmones, mi corazón que late con fuerza. Digamos que cuando he subido un poquito no me gusta mirar a mi alma central, sigo teniendo miedo.

3 comentarios:

La Fuente de Sed dijo...

Da miedo asomarse al hueco y echar un vistazo hacia abajo, a lo que nos ha quedado. Pero ¿y si miramos el hueco hacia arriba y apenas notamos la diferencia? Dan ganas de sentarse en un escalón.
Agarrémonos a la esperanza de encontrarnos alguna sorpresa un poquito más arriba.

Un beso.

Tempero dijo...

http://www.goear.com/listen/49e3f36/La-Voz-del-Vino-Nuevo-Mester-de-juglaría

¿Alma central? ¿Por qué no serás un poquito más desalmada, Guada?
Anda, tomaté un vino, dos, tres, y luego me cuentas cómo se suben (o bajan) los peldaños.

Milleiros.

Mirada dijo...

La fuente de sed, de acuerdo, nos esperamos ¿no? esta ascensión promete, promete, me he quedado muy pendiente de tus textos, picas mi curiosidad, muchas gracias.


Ay Tempero, Tempero...
¡cómo me suena esta canción Manueliño, ¡¿qué no hacer contigo?!

Cada un é do seu pai e da sua nai, sonche así e máis e mellor, eche unha pena pero eche o que hai...

Ahora bien, tontiña non che son como para non probar un bo viño "quen teña viño, quen teña viño, que me dea un pouquiño, que non o teña, vaia a buscar unha botella"... ¿viste che que bien canto?
Ahora tocará imaginarse como subo.
Oye, en serio, estoy encantada con tu bitácora, es que arrasas me revuelco entre emociones, que si la fotografía, que si la música, que si tus textos, los relatos y los poemas los estás bordando, ultimamente, una muy buena "simbiosis" lo disfruto mucho, muchísimas gracias por compartirlo, nos alimenta el alma. :-)

En archivo