12 abril 2010

La andalucita y el Belelle


Camino por uno de los márgenes del río, río arriba buscando el gran salto.
Este río lleva en su nombre parte de la palabra belleza, y no me extraña, desde siempre ha sido bello, cristalino y por sus dos márgenes muy verde.
Una hierba jugosa para ir descalza, y cuánto más me alejo de su desembocadura, en esta mi ría, más bello y misterioso se presenta.
A cada lado del río, árboles centenarios, cruzando por el río arriba, un pequeño reducto de bosque autóctono mágico. Los robles, los castaños, los abedules...
Sólo aquí se les oye hablar, y al río como les canta.
Es entonces cuando comienzan los pájaros, las ardillas, los ratones y hasta las truchas a componer esta música que marco con el ritmo de mi caminar.
Se comienza a sentir más humedad, si cabe, empapa mi cara y no llueve.
Es la gran "fervenza", grandiosa cascada que te saluda rociándote, envolviéndote en un frío vaho húmedo. Llegué con el sol a lo alto, hasta ella.



Fervenza do río Belelle



"... Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos."

Agua sexual. PABLO NERUDA


Hace cinco años, el 29 de enero, escribí en esta bitácora la primera parte de este texto, un pequeño homenaje al río Belelle, honrar el agua que nos da la vida, es lo menos que podemos hacer.
Hoy siento que este río está totalmente indefenso frente a los ataques de una consellería de medio ambiente que debería representar los intereses del pueblo gallego y por encima de todo de su patrimonio natural. Belelle sólo hay uno, andalucita la hay por todas partes.
Es que no aprendemos, no hay manera, seguimos siendo un país subdesarrollado, el cerebro de los patrones del barco lo indica.


Enlace de la desgraciada decisión en la prensa digital:

Enlace de la asociación para la defensa ecológica de Galicia - ADEGA:

(lo podéis traducir con el google traductor, muchas gracias por leerme).




"Un gobierno popular sin información pública o los mecanismos para adquirirla no es más que el prólogo de una farsa o una tragedia o quizás ambas. El conocimiento siempre gobernará sobre la ignorancia y un pueblo que quiera autogobernarse debe armarse con el poder que el conocimiento otorga".

JAMES MADISON

5 comentarios:

doctorvitamorte dijo...

Cuánta belleza indefensa!
No lo conozco, y me gustaría disfrutarlo antes de que una escabadora le hinque los dientes

El Desbrozador de Fantasía dijo...

Este mismo Agosto viví en primera persona la muerte del río que amo, una auténtica joya natural que alberga especies únicas... A este río le hicieron pupita, mucha pupita... ¿quién?, ¿la sequía?, ¿las especies alóctonas?, ¿los pescadores?.... NO. A mi río, a nuestro río, lo mató quien desde la administración se encarga de su protección, ¡¡¡¡tiene pelotas!!!!. Unas obras mal planteadas, hechas con prisa, planificadas desde la comodidad de un despacho, por alguien que cobra un sueldo que no merece, acabaron con el río Negro, uno de los últimos reductos naturales casi virgenes de este país administrado por, no tienen otro nombre, ........., me voy a callar que me estoy calentando.
Nadie denunció y si lo hizo fue para nada, cuando es la propia administración quien mete la pata las poltronas se autoprotegen.... Muchas veces pienso si la culpa no la tendremos los administrados por ser tan condescendientes, borregos y serviles. Lo siento, tengo que parar de escribir.... me ha entrado fiebre.

Lo siento Mirada, lucha por tu (nuestro) río.

yole dijo...

Pena que muera un río así, porque sí.
Precisoa imagen regalas.

Besos matutinos.

la fuente de sed dijo...

Vara mirada. Lo siento por tí que lo conoces y por mi que probablemente no lo podré conocer ya tal y como es.
Un besazo.

gaia07 dijo...

Somos células de un cáncer que destruye el mundo. El embrión del que formamos parte y en el que activamos continuamente nuestro poder destructor a pequeña escala, está mermando las defensas del organismo que nos sostiene. Y lo peor de todo es que tenemos conciencia de ello, pero como los procesos de conducta son secuenciales y suceden en un orden específico, hemos de ponernos de acuerdo para reeducarnos y que las secuencias cambien el sentido del orden que perseguimos.
Utopías más grandes se han conseguido. Las mujeres votamos.

No hay derecho a que en el camino de esa reeducación perdamos importantísimos ecosistemas como el que rodea al Belelle. Todo esfuerzo por denunciar a los envilecidos será poco, pero debemos seguir denunciándolos con voz alta y clara.

Besos.

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