09 noviembre 2005

Va por mí

Hontanas - Castrojeriz
5 de octubre de 2004

Trece días caminando y dos más de descanso en Burgos. Quince.
Sólo trece días llevo caminando y ya estoy en Castrojeriz. Y ya o sólo en Castrojeriz, porque hoy he caminado diez kilómetros, no quería andar más.
Hice amistad con una nueva compañera, Rocío, colombiana afincada en Suiza. Esta mujer desde hace cuatro años, dispone de quince días de sus vacaciones para andar este camino y dependiendo de su estado de ánimo, escoge una parte u otra y no necesariamente tiene porque llegar a Santiago de Compostela, su meta es encontrarse de nuevo consigo misma, dentro también de las personas que se va encontrando al caminar.
Varios peregrinos se han partido de risa con nosotras, pues hemos bajado cuestas marcha atrás, apunto de caernos de bruces, pero es una buena manera de ir recuperando los gemelos y de no sobrecargar las rodillas con tanta frenada.
Desde que pasé Burgos no he vuelto a coincidir tanto tiempo con una persona, y la soledad es agradable pero mucho más lo es compartir, hay momentos para todo y en el todo está el bien.
Hoy no caminaríamos más allá de Castrojeriz. Es un pueblo muy agradable para pasear entre sus calles, es pequeño y muy tranquilo.
Decidimos albergarnos en el albergue privado de Resti, porque nos habían dicho que no permitía levantarse antes de las 7.30 horas y que se encargaba personalmente de despertarnos con música gregoriana, nos apetecía relajarnos. El albergue está muy bien cuidado para el descanso del peregrino, y colaboras con la cantidad económica que desees. Como era temprano cuando llegamos, me dio tiempo a acercarme a la consulta médica para que me tratasen las ampollas de los pies. Escribí postales y me compré un pantalón mucho más cómodo y fresco, no contaba con tanto calor para caminar, estábamos en octubre pero parecía agosto.
Resti es un hospitalero muy amable, nos encontró por la tarde paseando por el pueblo y nos invitó a vinos y a morcilla, muy rica la morcilla con arroz, y los vinos se bebían como agua.
Una de las experiencias interesantes del camino es la convivencia con las tradiciones, incluidas las gastronómicas (¡cómo me ha quedado esta frase!, España es muy rica en gastronomía, en vinos, las diferencias enriquecen, está muy claro).
Más tarde, luego de pasar varias horas en el bar, entre las dos coincidimos que era mejor retirarnos al albergue, parecíamos protagonistas femeninas de una película española de los setenta, dos extranjeras en un bar de pueblo rodeadas de miradas y sonrisas maliciosas. Preferíamos, dado la situación, un automasaje de pies que esas miradas.
Disfruté de esta tarde, de las nuevas personas que me encontré y cumplí con lo prometido: me cuidé y me lo pasé en grande.
A la mañana siguiente fue la primera mañana que no me despertaron ruidos de bolsas de plástico dentro de las mochilas, ni pisadas, ni luces, sino que una música celestial amaneció con el sol a la par que recuperaba toda mi energía, no hay como ver la vida de otro color. Resti nos ofreció un café con leche y unas galletas para a continuación ponernos de nuevo en camino, sin ninguna meta establecida nos pusimos a caminar, veríamos lo que nos depararía el día.

11 comentarios:

scape95 dijo...

Oleeeee, oleeee, oleeeee!!! XDDDDD

(buen regalito, sí)

IHB dijo...

Vaya, qué envidia. Una buena caminata donde uno se vaya olvidando (o encontrándose) debe ser lo mejor, a lo Quijote, con queso, vino y molinos. Abrazos mirada.

toshiro dijo...

Continúo celebrando tu camino.
Abrazos

María Guilherme dijo...

Me has hecho recordar mis días en el Camino, y los grandes recuerdos que guardo de él.
un besito
M.

lua dijo...

Es curioso!!! soy gallega y nunca lo he hecho; voy a tener que planear ganarme el jubileo o iré derechita al infierno :D

Dark kisses

LeeTamargo dijo...

...En fin, ese es el camino al que regresamos siempre: con nosotros mismos. Me alegra tu camaradería, Mirada... SALUDANDO:
LeeTamargo.-

almena dijo...

cómo me gusta
¡quiero hacerlo! :-)

carlitosreina dijo...

¡Hola!
leí tu comentario en Monocamy's, con lo del libro de Urantia. Yo hice un comentario similar sobre el Caballo de benítez... después de tí, claro :D

Saludos!!

Mirada dijo...

Scape, scapiño jajaja, me alegra que te haya gustado :-)

Si, pero hay que andar ¿eh? no es tan bucólico... o si.. gracias Iván

Toshiro, y yo celebro tus poesias, gracias :-)

María, me encantaría saber tu experiencia...Muchos besos y abrazos.

Lúa, jajaja a veces el infierno es el propio camino, cómo la vida misma jajajj eres un sol. Ánimo.

Luis, gracias camarada ;-)

Almena, pues nada.. sólo es ponerse un día a caminar y nada más...caminar, tener algo para comer y un lugar donde dormir cada día.. ¡mira que fácil! gracias preciosa. Besos. :-)

Carlitos, ya te deje dicho en tu página, encantada de conocerte, aunque no sea yo la mirada que buscabas...jajjaa gracias :-)

Rosa dijo...

El próximo capítulo cuanto antes, sigue estando muy interesante el camino, me encanta tu forma de contarlo.
Un abracito.

Juanra dijo...

Geniallll, sencillamente genial.Un beso.

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