28 febrero 2005

Tómate esta botella conmigo...

"Tómate esta botella conmigo
en el último trago nos vamos
quiero ver a qué sabe tu olvido
sin poner en mis ojos tus manos
Esta noche no voy a rogarte
Esta noche te vas ya de veras
que difícil tratar de olvidarte
y que sienta que ya no me quieras

Nada me han enseñado los años
siempre caigo en los mismos errores
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores

Tómate esta botella conmigo
en el último trago me dejas
esperamos que no haya testigos
por si acaso te diera vergüenza
Si algún día sin querer tropezamos
no te agaches ni me hables de frente
simplemente la mano nos damos
y después que murmure la gente

Nada me han enseñado..."


Cantada por Chavela Vargas, apasionante y desgarradora voz...

27 febrero 2005

Un guiño

Detenido por transportar un caballo robado que se "coló" en su vehículo.
La Voz de Galicia/Carballo
27 de febrero de 2005
Un vecino de Carballo, J.R.S.S. fue detenido ayer por la Guardia Civil de la localidad tras ser sorprendido cuando transportaba un caballo robado en su furgoneta.
Según la versión del sospechoso, circulaba de madrugada cuando paró a orinar junto a una finca y aprovechó para airear la parte trasera del vehículo abriendo el portón.
"Posiblemente -explicó a los agentes-, con el frío que hace esta noche, el caballo se me coló en la furgoneta sin darme cuenta". Al ser preguntado sobre otro animal que estaba en las inmediaciones afirmó: "Es casi seguro que siendo los caballos compañeros, el otro no quisiese quedarse sólo y perseguía la furgoneta".


¡Qué salidas tienen algunos! jajajaja....

Hoy comienza todo


"Desnuda con la luna y el sol" Yoshiro Tachibana

Despierta la vida con decisión....

26 febrero 2005

Eran las diez

Sentir la nieve caer sobre la cara, caricias de plumas frías...
Mirar los copos derritiéndose al chocar con el mar.
Ver la nieve caer a través de los cristales desempañados, limpiar el vaho se vuelven a empañar...
Querer que cuaje, para salir con los sacos de plástico y descender por los campos como si de resbalillos se tratasen.
No sé bien cuándo fue la última vez que nevó, aquí al lado del mar...
Es mágico que nieve, imaginarnos en otro país.
Al calor del fuego, viéndo la nieve caer, esperando que cuaje.

25 febrero 2005

Desvirgando esta quietud

Guiando los sentidos a través de la música, creando arte con nuestros cuerpos en sintonía...
Ese ritmo cadencioso llevo contigo: lento, constante... infinito. Vientre con vientre.
La luna entra por la ventana desvirgando esta quietud en un abrazo eterno de nuestra piel desnuda.
Mirando tus ojos me acerco a tus labios, y la pasión contenida se ceba con ellos...
Mientras Barry White sonando "You're the first, the last, my everything".

24 febrero 2005

Un regalo para los sentidos

Anotaciones al margen

"Usted es la realidad todo penetrante, todo transcendente. Actúe en consecuencia, piense, sienta, actúe en armonía con el todo, y la experiencia real nacerá...
Evite la perturbación, eso es todo..."
Jean Klein

Escribo y me quedo sorprendida de que en estos días que llevo caminando, conozco sitios increiblemente bellos, sin dejar de mencionar los amaneceres, sin dejar de sentirlos, compartiendo alegrías, conociendo distintas realidades, distintas miradas y todo y más en mi mente... y todo y más...
Porque a medida que caminaba, me encontraba una nueva belleza, la arquitectura, el tacto de la piedra, la frescura del agua del río, las ganas de nadar en él...
El sabor de la comida, el olor del vino, el placer del tacto, compartir a través de los gestos, de las vivencias en común...sin hablar.... no se necesitaba hablar o sí, al llegar compartiendo la cena como en familia, alboroto, risas, descarga de adrenalina.. prueba superada. Orgullo de uno mismo, sentirse dentro de un todo. Sentirse vivo.

El caminante es el camino. Quién ha sido caminante transforma su vida en camino y hace del camino vida, mojón, herencia, recuerdo y sueño de su existencia...
No hay camino sin sendas, ramales y encrucijadas que le den vida y sentido. Un camino cerrado es inservible: no es camino, sin apertura, sin curiosidad, sin capacidad de sorpresa...

Siempre hay alguna frase en algún tablón, hasta colgada de un pino me encontré una, como la de Jean Klein. ¿También se quiere vender la espiritualidad?

23 febrero 2005

Río de guijarros negros

Significado de mi nombre en árabe, río de guijarros negros...
Nunca me gustó mi nombre hasta que leí el significado en árabe, desde ese momento empezé a aceptarme.
Guadalupe, se encuentra cansada de pensar, cansada de ver tristeza a su alrededor, cómo si le estuviesen succionando la energía, sólo quiere compartir su alegría que le nace sin una razón, que le brota porque ama, ama lo que mira...ama lo que ve...
En estos días muy pocas veces se encuentra con la alegría natural, la que nace del alma, la que nace de la tranquilidad, del ser mismo, veo en los ojos y en los corazones de los demás una negrura que oculta el bien.. ¿pero qué pasa?
Me gusta las personas que no se conforman, que buscan crecer... pero además tienen que quererse, vivir el día a día felices, soñar y crear sueños es principal...
Me quedaron grabadas unas palabras, entre otras, de Yarince, además de saber esperar es importante saber recibir...
Seguiré caminando porque mi vida es mi camino.

Quiero desde aquí mandaros a todas y a todos mi sonrisa y mi mirada de agua, acompañada de mil besitos que alegren vuestro día.
Gracias amores.

22 febrero 2005

Azqueta

Puente la Reina - Estella
24 de septiembre de 2004

Camina a mi lado Cristina, coincidimos con los Albertos de Miranda en alguna parada para descansar y con otras personas que comenzaron el mismo día que nosotras en Roncesvalles. Siguen la suiza y su burrita, una mujer de unos setenta años, sólo piel y huesos, fuma en pipa y me recuerda al comandante Cousteau, lleva en su burrita todo lo que necesita para su animal y para acampar, sólo habla francés, nos miramos, transmite una felicidad completa en su libertad y sencillez.
Es una etapa larga y bastante fea entre subidas y bajas por terrenos revueltos por la construcción de la autopista. Me cuesta andar sin bordón, llevo desde que comenzé a caminar intentando conseguirme uno. Uno de vara de almendro, mira que pasé por bosques de almendros que hay a un lado y al otro del camino, pero nada. Pensé en comprarlos en una tienda de deportes en Pamplona, pero al final decidí esperar. Tendría paciencia, en otro momento encontraría el bordón que necesitaba. Cristina me ve tan mal que me deja el suyo. No tengo dolores musculares, es por culpa de las ampollas en los pies, no sirvió de nada el método que me indicaron, al contrario, se han desarrollado más en extensión no en cantidad.
Pasábamos entonces por un pueblo, Azqueta, al camino salió un señor de pelo blanco y bigote, con una sonrisa de oreja a oreja, me dijo:
- "Guapa.. ¿no será mejor que uses un bordón para caminar?"
- "Si, espero encontrar uno pronto"- le contesté
- "Venid, os invito a un café y os digo dónde hay"
Y allí nos fuimos, Cristina recelosa, pero yo ya había aprendido que era muy importante atender a las experiencias que se cruzaban en tu camino diario.
Pablito Sanz, es un amante del camino, lo hizo en el año 1954 en bicicleta con otros tres compañeros, eso nos contó en su casa mientras nos servía un café y una amena charla contándonos cantidad de experiencias de todas las personas que recibía en su casa y que peregrinaban a Santiago.
Después de hora y media charlando, nos llevó al patio de su casa y me dijo -"Llévate el bordón que quieras".
Le dije que seguramente el sabría escogerme el más adecuado. Y así lo hizo, me escogió una vara que era por lo menos veinte centimetros más alta que yo y me enseñó como caminar con ella para aprovechar mejor el paso. Pulió la zona dónde iba a agarrarla, sonrió "para que no se te estropeen tus bellas manos" - todo galán.
Un hombre encantador, jubilado, que vive feliz regalando los brondones a todo aquel que lo necesita. Pero no sólo eso, nos regaló también una vieira, ibamos sin ella, fruta y agua fresca. Ya nos despedíamos, dándole nuestros abrazos, cuando nos indicó que todavía quedaba una sorpresa, era una calabaza para colgar de mi bordón... ya tenía el equipo completo. Le dije que le enviaría, cuando llegase, una caja llena de conchas de vieiras, allí no las puede plantar.
Seguimos hasta Estella, nos albergamos en el Hospital de Peregrinos, un hospitalero, de los que hay pocos, muy buena atención. Pero nada más me vio la cara, y eso que yo sonreía, me preguntó "¿cómo tienes los pies?".
"LLenos de ampollas"- le dije. Me di cuenta que utilizaba la psicología, que quería no sólo curarme los pies, sino analizar por qué llegue yo así a ese lugar. No lo hizo con nadie, ¿por qué analizarme a mí? Cristina no salía de su asombro y en lugar de cubrirme, le daba más información.
"¿Confías en mi?" "¿Si o no?" - me pregunta.
Estaba cabreadísima, resulta que me habían dado mil y un consejo, parecía que me las había curado y nada...seguían allí, incordiándome...
Terminé tirando mi coraza y él lo supo, sin palabras, en ese momento me abrazó -"llevabas esperando un abrazo desde que saliste esta mañana".
Era verdad, necesitaba tanto de un abrazo que lo recibí. Un abrazo cálido y reconfortante.
"Ahora dúchate, luego ven y te curaremos las ampollas". Llegué de la ducha y me puso media hora los pies en agua fría con sal y vinagre. Luego tendría que secarlos al sol, sin pasarles la toalla. Después de ese proceso, me picó con unas tijeras para que saliera todo el líquido de las ampollas y desinfectó.
Aconsejó que no caminase al día siguiente, que no pasaba nada por parar, recuperarme uno o dos días y comenzase cuando mis ampollas estuviesen secas.
No lo hice, no quería dejar de caminar.
Ese día aprendí que la paciencia es un valor importante. Saber esperar.
Saber esperar y llegará alguien que te dará amor, bordón, agua, compañía....Saber esperar.

21 febrero 2005

Un camiño con corazón

"Terra que encha o vacío de ser hoxe e onte
terra como lugar onde asentarse e vivir sen agresións
como punto de encontro
lugar de cerimonias de acollida e despedida
sinceiras de cinismo
Terra esta pero un pouco máis azul
coma o blues do que vai quedando na cuneta
diste mundo comercial dunha soa dirección:
o blues do lixo e da neurose
nos suburbios da psicópole
Auga que afogue o que queima dentro e fóra

Auga coma fonte
coma vida que agroma e arrinca as imprecacións da pel de todas
Auga que afogue o cheiro da indignidade
que corra feita río
cara á mar común aberta limpa
Auga limpa só iso
berra o meu setenta por cento
Lume que purifique

e alí arda o desacougo e a lascivia do resentimento
Lapas que estralen as faíscas desta xenreira herdada inevitable
que as estrelen no aire
e vexámo-la enerxía do ceo estrelecido e sin misís alostregando
Aire aire que esparexa
o que auga e lume non diron arrincado do rochedo
desta praia de morte
Aire que a leve.
Para seguir beliscando a vida trece veces por minuto."

Xulio Cid Neira

Un camiño con corazón, lembranza de Mercedes Sosa e Carlos Castaneda.


Hoxe sintome así.. loitadora...reinvidicativa...

Hoy sobre todo.. tierra, agua, aire y fuego

20 febrero 2005

Eunate

Cizur Menor - Puente la Reina
23 de septiembre de 2004

Cada una de nosotras va encontrando su ritmo. Me siento mejor así. Hoy es un día para reflexionar, es mi tercer día, me duelen muchísimo los pies, sigo no sé por qué razón...
Bueno, si lo sé, me gusta la sensación de libertad que me produce andar por estos caminos, la sensación de temeridad, y hasta de aventura porque no sabes con lo que te vas a encontrar en la curva siguiente.
Pensé que estaría sola y no lo estoy, tan solo por momentos durante el día, cuando nadie camina a mi lado. Pero siempre coincido con alguien, acabo de conocer a Alberto padre y Alberto hijo -de Miranda de Ebro- . No hacemos más que reirnos todos con sus chistes. La subida al Alto del Perdón es tremenda, pero mejor, prefiero subir que bajar, me duelen menos los pies.
"Dónde se cruza el camino del viento con el de las estrellas" reza este escrito en el monumento al peregrino en el Alto del Perdón. La vista que se divisa es impresionante.
En ese lugar nos encontramos con personas publicitando un albergue privado en Puente de la Reina, hay un negocio montado en torno al peregrino increible y la verdad tienes que saber muy bien dónde albergarte, porque no es lo mismo un albergue privado que uno municipal, un refugio de peregrinos o un hospital. Nosotras ya teníamos albergue reservado, se encargó muy bien la hospitalera del albergue de Cizur Menor para recomendarnos uno en Puente de la Reina, a cambio nos subiría la mochila sin ningún coste. Lo hicimos, alivia bastante restar peso para caminar, pero en realidad es un engaño al cuerpo, me quedan por lo menos 700 kilómetros para llegar a Santiago y es mejor acostumbrarlo al peso constante que va a soportar.
La iglesia de Santa María de Eunate, está situada a las afueras de Muruzabal, tenemos que desviarnos de nuestro camino para llegar a ella, pero merece la pena andar 4 o 5 kilómetros más.
Es una construcción de planta octogonal, para mí de lo más bello que he visto en arquitectura románica.
En ese lugar tuve una experiencia preciosa. Existe un rito que consiste en dar tres vueltas con los pies descalzos y colocarse en el centro de la cúpula. En ese momento de concentración, sentí una fuerza de energía, como si me imantasen en ese punto, queda en frente entonces una figura de la virgen con una sonrisa y unos ojos muy negros, dicen que una vez realizado el rito y al llegar a ese momento sentirás lo que has anhelado. Sentí una tranquilidad increíble y una sensación de seguridad en que se está haciendo lo correcto que no sé muy bien explicar. Belleza pura.
Al salir de Eunate encuentras el camino aragonés, el que transcurre desde Somport y que se une al navarro en Puente de la Reina. Nosotras ese día queríamos llegar a Puente de la Reina.
Helena no continua. Hoy se despide, nos hemos hecho amigas, y con pena, nos despedimos después de celebrarlo con vinos, un gusto vinícola exquisito.
El albergue privado es pésimo en atención. Pero allí estamos, también se hospedan allí otros compañeros de etapas anteriores, como la señora que viene desde Suiza con su burrita caminando, son entrañables. Y después mis amigos en Coruña creyéndome toda una heroína por la hazaña que estoy realizando, lo que yo hago no es nada, estoy cada día más sorprendida de todas las personas tan increíbles que me encuentro. Tantas historias de vida.

Chove miudiño

Chove miudiño, unha espesa néboa o cubre todo. Tempo para bicarse debaixo das mantas.
Tempo para miralos teus ollos. Ollan para mín, inquedantes. Non sabemos o que está para nós. Non sabemos...
Nacíame contalo na lingua nai, nacíame.

19 febrero 2005

Trueque

"Me das tu cuerpo patria y yo te doy mi río
tú noches de tu aroma
yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios
yo manos de alfarero
tú el césped de tu vértice
yo mi pobre ciprés
me das tu corazón ese verdugo y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos
yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto
yo mi tacto en tu piel
me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas
yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido
yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes
me voy me voy te espero"

Mario Benedetti

18 febrero 2005

Cizur Menor

Zubiri - Cizur Menor
22 de septiembre de 2004

Muy pocas notas hoy en mi diario...
Estoy destrozada, dolores musculares, en cada músculo de mis piernas.
Unas "agüjetas" tremendas, nada más paraba y volvía a comenzar a caminar.Y las bajadas, lo peor. Es un camino fácil el que transcurre entre Zubiri y Cizur Menor, son 26 km, pero hemos invertido muchas horas en Pamplona, mucha calor durante todo el día.
Estoy muy cansada son las ocho de la tarde y desde las siete y media de la mañana, no hemos parado, un ritmo lento, pero hay que cruzar Pamplona, y entre visitar la ciudad, comprar comida, esperar por las compañeras, hemos llegado al albergue de Cizur Menor tarde....demasiado tarde para recuperar estos pies que han soportado todo el peso de la mochila y el mío propio. Lo peor ya no son los dolores musculares, es el dolor de pies.
Cizur Menor es un enclave precioso. Se puede albergar en el Castillo de la Orden de Malta -la próxima vez que haga el camino, intentaré llegar a tiempo para conseguir plaza en este albergue-. Me llama la atención poder dormir dentro de este castillo. La iglesia de los San Juanistas es también muy interesante, muy bella la vista. Helena y yo hemos decidido antes de dormir tomarnos unos vinos de la tierra y cenar en un restaurante, nos lo merecemos -jajaja, llegamos a las habitaciones con unas ganas de fiesta, pero hay que dormir, ya son las diez y media y nos riñen si hacemos ruido-.
Nos hemos instalado en un albergue privado que está bastante bien, su hospitalera se llama Maribel. Ella me enseñó a curar las ampollas correctamente.
Sí, debido a que me dolían las piernas al descender, apoyaba incorrectamente el pie y se han formado unas vegijas en la parte interna del talón.
Dice ella que retirando el líquido con un jeringuilla y desinfectando correctamente, a la mañana siguiente podré seguir caminando.

17 febrero 2005

Comunión

Comunión con los cuerpos
comunión en mente...

¿Cómo explicar esa sensación?
¿Sabéis de qué hablo?
Seguro que tenéis palabras, en estos momentos sólo tengo una sensación telepática, una sensación plena.
¿Podríais hablarme de esa sensación?
Expresar con vuestras palabras, transmitir esa belleza..
¿Queréis?

16 febrero 2005

Zubiri

Roncesvalles - Zubiri
21 de septiembre de 2004

En el albergue de Roncesvalles a las cinco de la mañana, las personas ya estaban revolviendo sus bolsas para ir a asearse y salir, bueno la verdad es que aunque quisiera dormir no podía, estaba también impaciente por salir.
A las siete y media salimos de Roncesvalles, no había casi luz...
Bruquete está muy cerca y decidí desayunar con Helena en una cafetería de ese pueblecito. Allí estaban un grupo importante de peregrinos y peregrinas desayunando, en ese momento conocí a Cristina, también hacía el camino sola y por su mirada supe que tenía que hablarle, se veía desorientada, quedamos en que caminariamos juntas, ya eramos tres, perdón cuatro, me quedaba Heloisa que la conocimos en la ducha del albergue.
El camino que transcurre entre Roncesvalles y Zubiri en su comienzo es muy adecuado para caminar, por el firme del terreno, y va creciendo el día contigo entre un bosque de robles, de hayas, espinos, enebros, preciosos y llenos de encanto.
Es también un camino duro por el ascenso al alto del Erro, pero lo peor es el descenso a Zubiri. Pensé que no podía seguir bajando, como siempre y para no perder mi razón de ser, animando a los demás, me iba animando a mi misma.
Helena, valenciana y con mucha alegría marcaba el paso, yo iba detrás hablando con ella, Cristina, bilbaina y todo un amor congenió muy bien con Heloisa, brasiñela, ellas cerraban nuestro grupo. Se creó una fraternidad agradable, nuestras reflexiones en los temas que ibamos planteando eran muy similares, como si la vida nos hubiese enseñado lo mismo desde experiencias tan diferentes.
Con todo llegamos a Zubiri a las dos de la tarde. Una comida muy reconfortante.
LLegamos al albergue, ducha, cuidado de los pies, lavar la ropa, y cenamos en un restaurante. Escribo notas en mi diario: En seis horas, 23 km, no está mal para el primer día. Muchos continuan para Larrasoaña, pero es mejor no "machacarse". Lo importante es ir cuidando los pies, mirar como se pisa, caminar adecuadamente para prevenir las posibles tendinitis. Cada persona tiene su ritmo al caminar, hoy caminé al ritmo del grupo, todavía no sé si ese es mi ritmo adecuado. Debo descansar y dosificarme, mejor caminar sin tantas paradas, más continuo, poco a poco subiré el ritmo y aumentaré el kilometraje diario, sería interesante llegar a Santiago en 28 días, según Heloisa es adecuado para el organismo por los ciclos lunares. Las etapas que tienen dispuestas en las guías y que sigue todo el mundo son 27, me quedaría un día de margen. Además así gano la apuesta que me hicieron mis hermanos. Apostaron que no llegaría en 30 días que me iba a llevar muchos más. De momento me encuentro bien, veremos mañana.

Besos al agua

Me dirigía a mi casa, reflexionando sobre las realidades de cada persona, del por qué del etiquetado que establecemos a cada una, de cómo se manipula para que acabemos comparándonos...
Cuando ví una estampa increíble.
La noche cubría el mar, espejo color negro azabache, se podría casi caminar...
El cielo con brillantes no muchos pero los suficientes para no sobrecargar a la luna.
La luna aún pequeña brillaba tan intensa que provocaba que el cielo se pintase de azul oscuro, muy oscuro, pero azul.
Y entonces la ví en el mar, sus besos, la luna besaba el mar y el mar tranquilo se dejaba.

"Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca."
Gabriela Mistral

15 febrero 2005

Roncesvalles

20 de septiembre de 2004

A las cinco y media de la tarde eramos un grupo de casi 80 personas, organizando el equipaje y también las bicicletas en los maleteros de los dos autobuses que la compañía dispuso para viajar a Roncesvalles.
Todos nos encontrábamos en la misma situación, mirándonos entre extraños que tenían una misma idea, un mismo objetivo pero con cantidad de motivos diferentes para emprender ese camino. Un camino que no sabíamos lo que nos iba a deparar, casi 800 kilómetros y muchos días y etapas por delante. Cada vez era más emocionante porque estaba próximo el comienzo, no veíamos la hora de salir.
Subimos al autobús, cada uno ocupó su plaza. Se sentó a mi lado, la persona que en pocas horas pude comprobar era la que necesitaba conmigo en los primeros días de mi aventura.
Empezé a sentir una afinidad muy grande por Helena, no paraba de hablar en todo el trayecto, y resulta que todo lo que me contaba era muy familiar para mí. Era además lo que necesitaba oir para mostrarme una seguridad en mí misma que pensé que no tenía en esos momentos. Ella también pensaba lo mismo que yo, de una manera comenzamos ese camino juntas y cada una sola. Nos compenetramos muy bien, supé en ese momento , antes de llegar al albergue, que por eso comenzé en Roncesvalles, para encontrarme con Helena y gracias a ella conseguir paliar en esos primeros días carencias que tenía. Carencias debido a la falta de preparación de mi viaje, decidí emprender esta aventura tres días antes, tenía información de las etapas, sabía que material debía de llevar, confiaba en mi preparación física... pero eso no lo es todo, vaya que no.
Lo más importante es la actitud. Mi actitud ante la vida es positiva, pero muchas veces me niego cantidad de detalles, cantidad de posibilidades por falta de confianza en mí misma.
Resulta que ella decía que era igual que yo, en cambio las dos juntas podríamos con lo que nos esperaba.
Llegamos a Roncesvalles, es un lugar precioso entre las montañas, un verde especial en su bosque de hayas, pinos, espinos, enebros... y el olor mezclado con la húmedad de la niebla que se cerraba porque llegaba la noche. Una vista al horizonte, desde ese alto, indicaba todo lo que tenía por delante para ver y disfrutar, estaba en plena naturaleza, en plena montaña.
La Iglesia de la Colegiata preciosa al lado del convento, construcción de piedra y pizarra, y el albergue, y al fondo, pero a mi lado los Pirineos. Respiré con cierta inquietud, no me lo podía creer. Estaba allí.
El albergue es muy grande, es el albergue más grande que me encontré en todo el camino. Está muy bien organizado y muy limpio. Nos recibieron y todo aquel que no tenía la credencial la podía comprar allí, un euro, cubriendo una ficha y pagando los cinco euros accedías al albergue. Hay lavadora y secadora, no tiene cocina, pero hay un bar que da comidas por ocho euros, si querías cenar o desayunar al día siguiente.
Casi eran las ocho de la tarde y después de establecernos, decidimos asistir a la misa del peregrino, Helena me recomendo ir, aunque no fuese católica practicante, era muy interesante comprobar como oficiaban la celebración para tantas personas, peregrinos y peregrinas dispares en creencias y nacionalidades, dispares en motivos y todos y todas con un sólo objetivo, caminar hacia Santiago.
Soy católica porque nací en la familia en la que nací, luego los conocimientos sobre religión me han apartado de la práctica. Pero una de las lecciones en religión más importantes que recibí fue la que en menos de media hora escuché y percibí del cura que oficiaba esa misa.
Escuchar sus palabras de ánimo, en todos los idiomas de las personas que nos encontrábamos allí, sus lecciones de solidaridad, de confianza, de interrelación, su bendición.. fue algo muy emociante. Polacos, portugueses, ingleses, franceses, checos, alemanes, suizos, mexicanos, brasileños, colombianos, argentinos, venezolanos, estadunidenses, canadienses, chinos, australianos, japoneses, tainlandeses, gallegos, valencianos, vascos, andaluces, madrileños.. y seguro que me queda alguna nacionalidad, no exagero en absoluto. Consiguió el buen hombre, con sus cantos canónigos y sus palabras, emocionarnos a todas las personas que estabamos allí con él, palabras de fuerza y confianza que calaron en mí acompañadas de una inmensa tranquilidad y energía.
¿Será cierto que en este camino se encuentra Dios con todos nosotros? Todas las personas que se suman de tantos lugares tan diferentes, motivadas por el encuentro consigo mismo, por la creencia, por la compañía.. durante siglos y siglos, tienen que estar todo muy relacionado también con la energía y la fe que cada uno invirtió en esa ruta. Los templarios dispusieron sus iglesias a lo largo de este camino en distintos puntos de energía.. por algo sería , no?
Tantas preguntas por responder, cómo me gustaba aquello, tanto por averiguar.

14 febrero 2005

Noche en Pamplona

20 de septiembre de 2004

Allí estaba yo, acaba de descender del tren, en la estación de Pamplona.
Sentía revolotear mariposillas en mi estómago -no tan intensas cómo cuando te vas a encontrar con la persona que amas, pero casi- me encontraba por fin, al principio de esta aventura, que hace tanto tiempo quería hacer.
Bueno, y ahora ¿qué hacer? Tenía que ir a la estación de autobuses y conseguir un autobús que me acercase a Saint Jean Pied de Port.
La estación de autobuses de Pamplona es muy pequeña y no tiene un servicio de información, era domingo, preguntando me indicaron que en el bar de la estación me darían información. El camarero, muy simpático y muy amable, me comentó que si quería ir a Saint Jean que buscase otros tres o cuatro que quisieran ir, que preguntase entre la gente que llevase mochila, que tuvieran "pinta" de peregrinos y si los conseguía me decía de un taxi monovolumen para llevarnos por 80 euros. Estaba empeñada en salir, porque quería cruzar los pirineos caminando. Empezé a mirar mi guía y a pensar, que sino no había posibilidad, pues podía salir desde otro punto. Otro condicionante era que yo quería comenzar a caminar al día siguiente, quería empezar ya.
No encontré a nadie que quisiera salir de Saint Jean, en cambio encontré en la estación a una pareja, dos chicos de Ourense, que iban a hacer el camino desde Monreal, estuvimos hablando y tomando un refresco en la cafetería. Comentaban que no me obsesionara con salir de un punto, que podía salir de cualquier sitio, que dejase fluir las distintas posibilidades, porque todo tenía su razón de ser y si no podía salir desde Saint Jean sería porque no debía de salir desde allí. ¡Qué cosas! ¿no? Nunca me planteé esa cuestión, pensé en probar para comprobar hasta dónde fluía...
Ellos me animaron a comprar el billete para Jaca, compré el billete para ir hasta Jaca, salía a las nueve de esa misma tarde. Me gustaba su compañía, me sentía a gusto con ellos, y además ellos tenían experiencia pues empezaron en Somport y lo iban realizando por etapas, según su disponibilidad.
El camino de Santiago, el camino francés que es el que yo iba a realizar, en su comienzo en España tiene dos posibilidades, la parte navarra que comienza en Roncesvalles, la anterior etapa es Saint Jean - Roncesvalles y la parte aragonesa que comienza en Somport. Luego estos dos caminos se unen en uno solo en Puente de la Reina. Salir desde Jaca era perderme todo el bosque de hayas que hay después de pasar Roncesvalles, no sería comenzar en los Pirineos y no sé por qué pero ya no me sentía tan a gusto y un cuarto de hora antes de las nueve, decidí vender el billete que había comprado para ir a Jaca y resolví quedarme en Pamplona esa noche. Me despedí de Oscar y de Roberto, se quedaron muy sorprendidos, y les dije que seguía mis propias intuiciones como ellos me habían indicado.
No podía salir desde Saint Jean, por no pagar ese dinero yo sola, y decidí salir desde Roncesvalles. Para ir a Roncesvalles desde Pamplona sólo hay una línea de autobús, que sólo tiene una salida de lunes a sabado a las seis de la tarde, por lo tanto, esperaría al día siguiente a las seis para irme.
Ya era hora entonces de encontrar el albergue de peregrinos y dormir la noche en Pamplona.
El albergue en Pamplona está en el convento de las Hermanas Adoratrices, en el casco viejo de la ciudad.
El albergue estaba casi completo, cuesta cinco euros la noche, el silencio se establece a las diez de la noche obligatoriamente y comienzan a levantarse a las seis de la mañana, a las ocho hay que irse.
Estaba muy cansada del viaje, eran las diez y ya estaba durmiendo. Dormí profundamente pero a las cinco de la mañana, peregrinos franceses me despertaron, hacían mucho ruido con sus bolsas, un grupo importante de gente, empezaban a esa hora a salir a caminar.
Pensé que eran exagerados, hay todo el día para caminar, en fin, observé y me quedé hasta las ocho que era cuando ya me tenía que ir de allí, tenía todo el día hasta las seis para conocer Pamplona.
La ciudad es como otra ciudad más, edificios muy altos e uniformes en la parte nueva, lo mejor es el parque de la Ciudadela y el casco antiguo, el ayuntamiento y las calles por donde transcurre el encierro, los museos y no me dio tiempo a ver nada más. Tampoco me esforzé, me quedé unas horas descansando debajo de un árbol en el parque de la Ciudadela, el césped muy mullidito, daba gusto estar allí tumbada, refrescada por la sombra y veía a peregrinos cruzar, porque por allí pasa el camino. Ellos vendrían de..., a saber de dónde vendrían caminando. Y yo esperando para poder comenzar, y ya cansada entre los nervios y la falta de descanso. Estaba más pendiente de los demás que de mi misma, de cómo estaban preparados, de si yo estaba preparada. El recuerdo que me queda de Pamplona son las personas que me encontré ese día, muy amables y educadas, y un olor a césped recién cortado.

13 febrero 2005

Chano Domínguez

Después de la noche que he pasado hoy, llena de ansiedad, de castigos internos, de querer y no poder, de tantas idas y venidas...
Dentro de mi soledad, la noche en este presente está siendo oscura, sí, es mi lado oscuro, a veces demasiado negro. Antes conseguía soñar, crear fantasías, hasta hace muy poco, el estrés del vacío me está quitando estos sueños. No lo puedo permitir, no lo quiero permitir, quiero seguir siendo esa niña dentro de mí. Alegría, amor, ilusión, fantasías...sueños hechos realidad.
Bailar, cantar siempre alegra el día a cualquiera, hoy he escogido una canción, una fusión entre jazz y flamenco, al piano Chano Domínguez, no sé quién canta, pero canta de vicio...
Me he puesto a bailar, a soltar toda la tensión acumulada, y a cantar casi como ella

"Pena de tanto querer
vivir pensando en tí
soñando con verte
sólo con verte
y tenerte a mi vera

Ser sombra de tu cuerpo
luz de tu mañana
y el anillo en tu mano
y la almohada en tu cama

Pena de tanto querer
vivir pensando en tí
soñando con verte
sólo con verte
y tenerte a mi vera

Y yo quisiera ser la luz
que tienen tus ojos
y el sabor de tus labios
ay en mi boca
ay que a mí me vuelve loca"

Ha llegado ya la luz a mis ojos, chiribitas de alegría y la sonrisa a mi cara.

Nota: Ahora que sé que no voy sola en estas reflexiones sobre lo que me pasa por la cabeza cada día, no es un diario personal sino que compartido con vosotros -me ha sorprendido cuántos y cuántas me seguís acompañando y venís por primera vez-. Queridas amigas y queridos amigos, muchísimas gracias por esta compañía que me agrada mucho -os iré contando de mi aventura, fue increible, una experiencia muy interesante-.

12 febrero 2005

Pamplona

19 de septiembre de 2004

Era domingo, un largo recorrido en tren, desde A Coruña hasta aquí.
Nos mantuvimos toda la noche despiertos, mis amigas, amigos y yo, para al llegar a la madrugada despedirme en la estación del tren a las siete de la mañana.
Toda la noche charlando, bailando y bebiendo cerveza. Mis nervios, mi alegría por comprobar una vez más que afortunada era de tenerlos conmigo, de ser parte de ellos, sus consejos, sus preocupaciones varias, sus previsiones ante la gran aventura que iba a realizar, me iban sumiendo en un estado de euforia y de excitación que recordaba en el viaje en tren.
Un viaje en tren que recorría toda la parte norte de España, todo esa parte que ahora realizaba en tren, a la vuelta sería caminando, si caminando, no me lo podía creer.
Debía de dormir, de descansar un poco, tenía aún muchas horas por delante para llegar a Pamplona, pero era incapaz entre el traquetreo del tren, la gente hablando y mis ansias por ver, por ver todo lo que aparecía por la ventana. Ya estaba una vez más, adelantándome a los acontecimientos, imaginándome que sentiría, cómo estaría, en qué condiciones me encontraría cuando caminase por ese camino que ahora veía a través de la ventanilla del talgo.
Repasando una y otra vez, mentalmente, si llevaba lo suficiente en mi mochila. Tantas preguntas pasaban por mi mente que era imposible conciliar el sueño.
Me atreví a entablar conversación con un grupo de peregrinos, que iban a Astorga, ya venían de vuelta, ahora se iban a su casa a descansar.
Me confirmaron lo que era imprescindible, un buen calzado cómodo, una vara para caminar, o mejor dos, me dieron muchos ánimos, se quedaron impresionados, porque mi itención era realizar el camino de Santiago desde Saint Jean Pied de Port, unos 840 kilómetros, ellos lo hicieron desde O Cebreiro. Si, la verdad que dicho así, impresiona, dijeron también que era muy intrépida, porque por encima lo realizaba sola. Pero a mí no me parecía, o sí, tanto me lo decían en mi casa, mis amigos, y estos desconocidos expertos, que ya me estaban haciendo dudar de mi atrevimiento. Para mí era mi reto personal, mi aventura, mi estado de libertad, quería por encima de todo, saber lo que me traería esta aventura.

11 febrero 2005

Alguien

Me desperté con la ternura en mi piel, con ganas de desperezar mi cuerpo al lado de él.
Con ganas de mirarlo, con ganas de oirlo.
Me desperté tan llena de mimos, tan llena de caricias para darle.
De besos, de palabras, con ganas de consentirle, de mimarlo.
Llevo esa ternura dentro todavía. Un suspiro, la vida a tu lado puede ser un suspiro.
Me desperté... pensándote


"Alguien se vuelve sobre mi quejosa soledad,
algún respiro alguien me da con despreocupación.
Volcado sobre mis papeles no he reparado bien
en alguien, que se va...
Alguien es sólo un buen objeto,
una mirada, un buen recuerdo,
a veces es un candil,
o un camisón de dormir,
una cigarra, un nuevo cielo,
una palabra desde lejos.
Alguien lo es todo a la vez
y todo pasa después.
Mas yo sé que alguien me buscó
tanteando un paño gris,
yo sé que alguien suavizó mi forma de vivir.
Y esta querida tempestad que en mi bolsillo
va sufriendo por la luz."

Silvio Rodríguez

10 febrero 2005

Diáspora

Hay un lugar tranquilo, un lugar donde me siento a mirar al horizonte, de noche estuve allí. Con un vaso de té verde y hierbabuena en las manos mirando las estrellas, que brillaban en esta noche sin luz de luna. Comenzé a pensar serenamente, pensamientos que vienen a mí sin buscarlos, como cuando tiras del hilo de un ovillo y acabas, no sabes como, con el hilo entre tus manos y sin ovillo.
Flashes, una vez más sobre vosotros, sobre mí ¿a vosotros no os sucede?.
Quiero regalaros un poema, que encontré hace ya cinco años, que representa muchísimo en mí

DIÁSPORA

"Como he de unir mis gritos
al grito de ustedes hermanas
peregrinas errantes, obligadas vagabundas
en tierras extrañas
en tantas formas, matices y combinaciones

Nos une el color
y se empeña en separarnos el dolor
pero debemos gritar juntas
porque estamos sufriendo juntas
frío y miedo de noche
y esa crónica soledad
que las cartas alivian
pero no llenan

En medio de estas ordenadas y lustradas ciudades
nuestros cuerpos desafinan
nuestro corazón rebota
nuestro deseo de amor se pudre

Como he de unir mis gritos si no es gritando
o haciendo hijas dentro nuestro
con nuestro tinte
y nuestro orgullo de pueblo
prendidos a sus cuerpos
Seres nuevos
de ojos bien abiertos y atentos
que lo miren todo
que lo escudriñen todo
que sólo conserven su humanidad intacta
ojos que no parpadeen
ante el miedo
ojos que no se olviden de llorar
sin caer en la desesperanza
ojos de nuestras hijas
que sepan reconocer el amor
aun en los lugares que menos esperan
ojos que griten luz
manos que palpen
el corazón del mundo
y que lo ablanden
a fuerza de tantas caricias

Hijas nuestras
con pies andarinos
desde tan pequeñitas
correteadoras de todas las tierras
conocidas, desconocidas y por conocer
Frutos de nosotras
que van a agarrar el mundo
por donde les parezca
pero que por fin lo agarren
que no lo hagan caer
(y está tan sensible el pobre
que con un golpe más se rompe
y van a pasar muchos... muchos años
para encontrar el hilo y las costureras
que le hagan un zurcido invisible)

Como he de unir mis gritos
al de ustedes hermanas en diáspora
desparramadas frutas en un mundo de mercado
en medio de lluvia ácida y cielo contaminado
negras atrevidas,
indias orgullosas,
amarillas indescifrables
blancas desheredadas
todas ustedes mis hermanas desparramadas"

Julieta Paredes
Bolivia Mujeres Creando


Abrazos tiernos para cada uno de vosotros y de vosotras.

09 febrero 2005

Avante toda

Avante toda,
palabras mariñeiras con mensaxe universal
que nos falan desta aventura
Partimos da Costa da Morte
na búsqueda de complicidades,
imos polo mundo adiante
cunha carga de emocións roubadas ó mar ás nosas praias.
Para defendelo portamos armas
tan poderosas como a reflexión ou a poesía.
O MAR é o protagonista
desta primeira aventura avante,
un mar, artista, perigoso, seductor, pirata,
cada un dos mares que están nas nosas vidas.
E por riba de todo un mar MALTRATADO
que resiste cada vez peor ó abuso a espoliación.
Para este mar esta poesía.

08 febrero 2005

Consolaciones

"Todas las vidas son difíciles; la exitosa realización alcanzada por algunas obedece a su modo de afrontar los sufrimientos. Cada dolor es una confusa señal de que algo va mal, que puede engendrar tanto un buen como un mal resultado en función de la sagacidad y fortaleza de quien lo padece. La ansiedad puede precipitar el pánico o bien un análisis cuidadoso de lo que va mal. Una sensación de injusticia puede conducir al asesinato o a una innovadora obra de teoría económica. La envidia puede desembocar ya en amargura ya en una decisión de competir con un rival y en la producción de una obra maestra.
Como había explicado en el capítulo final de los Ensayos ese Montaigne tan admirado por Nietzsche, el arte de vivir radica en sacar provecho de nuestras adversidades:

Hemos de aprender a soportar aquello que no podemos evitar. Nuestra vida está compuesta, como la armonía del mundo, de cosas contrarias, así también de distintos tonos, suaves y duros, agudos y sordos, blandos y graves. ¿Qué querría decir el músico que sólo amase algunos de ellos? Es menester que sepa utilizarlos en común y mezclarlos. Y lo mismo nosotros, los bienes y los males, que son consustanciales a nuestra vida.

Y unos trescientos años después, Nietzsche retorna a la idea:

Si fuésemos un buen campo de labor, no dejaríamos perecer nada sin utilizarlo y veríamos en todo, en los acontencimientos y en los hombres, estiércol útil, lluvia y sol.

Así pues ¿cómo ser fértiles?

En sus raíces, las plantas pueden antojarse extrañas y desagradables, pero una persona con conocimientos y con fe en sus posibilidades logrará que den bellas flores y frutos, del mismo modo que en la vida, al nivel de la raíz pueden existir emociones y situaciones difíciles cuyo cuidadoso cultivo puede, sin embargo, desembocar en las mayores conquistas y alegrías.

No deberían turbarnos nuestras dificultades sino tan sólo nuestra incapacidad de hacer que crezca de ellas algo hermoso."


Extracto del libro "Las consolaciones de la filosofía" escrito por Alain de Botton.

07 febrero 2005

De Silvio Rodríguez

Hulle a su habitación,
llevándose lo que jamás llevó,
lo que ya nunca llegará su amor.

Hasta las altas sombras de la noche,
la luz de su ventana brilla en vela
la madrugada que bien lo conoce
dice que todo el tiempo sólo espera
Silvio Rodríguez


Nota: En el año 2001 no sabía de blogs, no sabía de vosotros...
Me regalaron una agenda, la agenda de la solidaridad 2001, mi gran amigo Manu.
En esta agenda, fui colocando cada día, mis pensamientos, frases y pensamientos de otros que reflejaban mi interior, día a día...
Hoy rindo homenaje a esa agenda, sé que me ayudo a creer...

06 febrero 2005

La pobre viejecita

"Erase una viejecita
sin nadita que comer
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez.
Bebía caldo, chocolate, leche, vino,
té y café, y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.
Y ésta vieja no tenía
ni un ranchito en qué vivir
fuera de una casa grande
con su huerta y su jardín.
Nadie, nadie la cuidaba
sino Andrés y Juan y Gil
y ocho criados y dos pajes
de librea y corbatín.
Nunca tuvo en qué sentarse
sino sillas y sofás
con banquitos y cojines
y resorte al espaldar.
Ni otra cama que una grande
más dorada que un altar,
con colchón de blanda pluma,
mucha seda y mucho olán.
Y ésa pobre viejecita
cada año hasta su fín,
tuvo un año más de vieja
y uno menos que vivir.
Y al mirarse en el espejo
la espantaba siempre allí
otra vieja de antiparras,
papalina y peluquín.
Y esta pobre viejecita
no tenía qué vestir
sino trajes de mil cortes
y de telas mil y mil.
Y a no ser por sus zapatos,
chanclas, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infelíz.
Apetito nunca tuvo
acabando de comer,
ni gozó salud completa
cuando no se hallaba bien.
Se murió de mal de arrugas,
ya encorvada como un 3,
y jamás volvió a quejarse
ni de hambre ni de sed.
Y esta pobre viejecita
al morir no dejó más
que onzas, joyas, tierras,
casas, ocho gatos y un turpial.
Duerma en paz, y Dios permita
que logremos disfrutar
las pobrezas de esa pobre
y morir del mismo mal."

Rafael Pombo, colombiano.

Se me hace una pieza clásica no tanto para niños como para los políticos (así piensan sobre sí mismos, justito así...).

05 febrero 2005

Bebes de mí

"Sabes que el amor se nos contonea
al compás de la marea
que hasta el corazón baila al son
que es fruta madura en la primavera
que en invierno nos solea
y del corazón nace el sol

Amor es el río del que bebo
en la fuente de tu cuerpo
y tú eres de mi sueño y
bebes de mí cuando te beso
bebes de mí cuando estoy lejos
bebes de mí cuando te quiero
y cuando te odio
soy amor veneno que tú bebes de mí

Sabes que el amor se nos alborota
libre como las gaviotas
que hasta el corazón vuela al son
es el firmamento que ven dos locos
que se miran a los ojos
y del corazón brilla el sol"

Rosana Arbelo

04 febrero 2005

Imago

"....Y Elsa persiste en esa trampa de imágenes inhóspitas porque no conoce otro modo de aproximarse a Él. De repente lo echa de menos y lo peor es que ni siquiera comprende por qué. ¿A qué viene ese imprevisto dolor de ausencia? Se desmorona el mundo que Elsa se ha construido y se revela inhóspito en su complejo entramado. Sus libros, sus amigas, sus traducciones, sus artículos, su agente literario, su editor, el jefe de sección de su periódico, su tupida y densa red de relaciones, no sirven para cubrir el hueco que Él ha descubierto, ese hueco que Elsa tan precariamente había tapiado. Elsa no acepta a definir la razón a tal angustia, qué es lo que Él representa que ella tanto echa de menos, y, en una inútil búsqueda de explicaciones, se compra el libro que Él ha escrito. Cuando lo lee cree escuchar su voz en cada párrafo, y lo encuentra en cada frase impresa. Comprende entonces lo que ha visto en Él, la razón del poder de la imago. Elsa se ha reconocido y no ha podido evitar concebirlo a Él como a su Otro, indescifrable y complementario a un tiempo. Elsa ansía completarse, conciliar todas sus Elsas, dejar de preguntarse a cada paso quién es Elsa en realidad, cuál de todas las Elsas que coexisten en la maraña de Elsas que la habitan es la más Elsa de todas. Y lo siente a Él , en sus palabras, como a una Elsa, esencial Elsa, que faltaba, que se había perdido en un tiempo indefinido, hacía muchos, muchos, muchos años, en algún paraíso perdido e infantil que Elsa no puede ya recuperar. Desde que Elsa perdió a Elsa se ha pasado media vida arrastrando una nostalgia de la preseparación a la que se añadía la inutilidad del esfuerzo, el impulso nunca satisfecho que trata de llenar el vacío, el eternamente aplazado reencuentro. Elsa, como todos, ansía la perfección de un estado primordial, un estado de fuerza y autonomía, y lo ha buscado, desde que recuerda, de muy diversas maneras...."
".... Toda la soledad que Elsa ha acariciado (una soledad interior, puesto que en lo exterior Elsa continúa siendo la mujer aparentemente sociable y extovertida que el mundo conoce), ese estado autárquico tan dificilmente construido, se le antoja de pronto absurdo y ésteril, Y es eso lo que la imago ha venido a revelarle...."
"... Y con este ánimo Elsa volverá hacer el amor con Él porque tiene que hacerlo (o porque se emborracha, simplemente), porque está forzada a algo a lo que no cabe sentido buscar explicaciones, como no se buscan explicaciones a la caída de las hojas o al repentino aguacero de verano que estropea sin avisar una tarde en la terraza. A la mañana siguiente, cuando Elsa lo despide en la boca del metro, el periódico anuncia todo tipo de dramas: bombardeos en Serbia, disturbios en Tel Aviv, atentados en Belfast, pasión en Elsa no correspondida. La vida sigue adelante ajena a todas estas catástrofes, el día se presenta radiante de luz, y Elsa se alegra de estar viva, y cruza los dedos para que todo salga bien, para que Él no interprete su deseo como una amenaza, para que los acontecimientos fluyan por su cauce y para que, con suerte, en un futuro, quién sabe si lejano, Él acabe por tansformarse, crisálida de encuentros, de imago a amigo."

Extractos de la novela de Lucía Etxebarría "Nosotras que no somos como las demás" del capítulo titulado IMAGO

03 febrero 2005

Madurando sueños

"Tantos sueños escondidos
en las sombras del dolor,
sólo me queda el silencio
que lleva mi corazón.
Yo maduro con mis sueños

y no los voy a dejar
como semilla reseca
en medio del arenal.
Deshojados por la ausencia

se quieren desparramar
como palomas sedientas
buscando donde volar.
Sueños que despierta adentro,

sube por la soledad
se hace grito, se hace dueño
de toda la inmensidad.
Vuela nomas palomita,

el cielo te espera allá,
sé libre como los vientos,
yo ya te voy a alcanzar.
Si soy sueño siempre vuelvo

empujando a los demás
hacia el sol de mi guitarra
que sabe por donde va
Desde abajo soy el gajo

que se agarra al temporal
mientras la tierra me aguante
el brote florecerá.
El que sueña es como un río

que va buscando al mar,
se hace rumbo con el viento
y llega a cualquier lugar."
Chacho Echenique

02 febrero 2005

Gris, no, no tan gris

Gris, si, tremendamente gris, gris oscuro, amaneció el cielo está mañana.
Venía de caminar, mis piernas me pesaban, un punto encima de mi nalga derecha. Heredé de mi madre, ese dolor del nervio aciático, cuando un frío te recorre la espalda. Como a cualquiera, no me gusta sentir malestares en mi cuerpo, llega con tenerlos en el alma. Porque cuando además los tienes en el cuerpo, pues el alma pesa más...
En fin, casi de gris paso a negro.
Las calles, sin niños, no hay gente, en las ventanas.
Lo digo, porque en este pueblo, cuando te adentras por sus calles, ves, aún cuando los niños están en el colegio, ves a las mujeres, a esas mamás, a esas abuelas, hacer la limpieza de sus casas, cómo sacuden el polvo de los paños, las alfombras, limpian las ventanas. Llegan también los sonidos de los panaderos, del butano, pitan para que bajen a comprar el pan, a por el butano.
Hoy nada de eso, todos en un silencio casi sobrecogedor. Claro, el cielo amenazaba lluvia, se volvía más gris, más negro. Pensaba en meterme en cama con un buen libro, calentita, que se me pasase el dolor y el dolor de cabeza que me comenzaba como un dolor de gripe. Pensaba también que asi estarían todas, en casa metidas, resguardas...
Antes de llegar a mi casa, sólo un poquito antes, sentí como vibraba en los cristales de una casa chiquita, una música.
El radiocasette no era de alta calidad, y lo tenía a todo volumen, una rumba, una rumba de las de antes, no sé que canción, pero era muy divertida. Conozco a la mujer que vive en esa casa, ayer me saludaba mientras limpiaba los cristales de su ventana. Hoy me saluda desde su alma, sin verla, seguro que está bailando, le encantan las rumbas...
Decidí rapidamente que al llegar a casa pondría mi disco de Lágrimas Negras.
No tengo rumbas, pero servirá.
No quiero meterme debajo de las mantas con mi libro. Cantaré y bailaré boleros como este bolero mejicano: Se me olvidó que te olvidé.

"Yo te recuerdo cariño
mucho fuiste para mí
siempre te llamé mi encanto
siempre te llamé mi vida
hoy tu nombre se me olvida

se me olvidó que te olvidé
se me olvidó que te dejé
lejos muy lejos de mi vida
se me olvidó que ya no estás
que ya ni me recordarás
y me volvió a sangrar la herida

se me olvidó que te olvidé
y como nunca te lloré
entre las sombras escondido
y la verdad no se porqué
se me olvidó que te olvidé
a mi que nada se me olvida"

Letra y música: Lolita de la Colina





01 febrero 2005

Dedicatoria

"Afán para no separarme de ti, por tu belleza,
lucha por no quedar en dónde quieres tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
Ansia de irse dejando atrás anécdotas, vestidos, caricias,
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas,
entregándose, engañándose, tus rostros,
tus caprichos y tus besos, tus delicias volubles,
tus contactos rápidos con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil, de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí, dónde te sobrevives."
Pedro Salinas.

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